miércoles, 5 de enero de 2011

Mi amiga Gala

Ya han pasado tres meses. No son muchos, pero las personas tendemos por supervivencia, supongo, a olvidar los malos tragos, de pasarlos, digerirlos y echarlos. Tiene que se ser así, de lo contrario se enquistan y no son buenos para nadie.
Quería comenzar esto a la manera de una carta, al estilo de "querida Gala..." pero no me sale , tal vez porque se bien que no sabes leer y que ni tan siquiera eres humana para comprender lo que no ves con tus propios ojos. Simplemente quiero decirle a Conciencias que te echo de menos, que siendo hoy un pequeño aniversario de tu desaparición, me ha venido a la memoria tus enormes ojos azabache mirándo en actitud expectativa, como hacías siempre, esperando algo de mi: una orden, una caricia, o simplemente oírme hablar en voz alta. Ambos respetamos nuestra propia condición: yo la tuya de animal y tu la mía de humano. Creo que en eso consistió la buena armonía entre nosotros. Pero no sería justo no reconocer que tú, aún siendo un animal, me diste mucho más que puro respeto. Tu aptitud de compañera silenciosa, la alegría que demostrabas a mi llegada, esa entrega incondicional, ese buscar el regazo en busca de caricias..... llenaba la casa de una manera especial.
Ya no salgo por las mañanas en tu compañía y pierdo uno de los momentos personales más íntimos del día, tampoco paseo al mediodía, antes de las comidas ni por la noches. No es una tontería si te digo que para estos paseos me servias de excusa y de obligación, pero en el fondo me hacía más bien a mí que a tí. A los humanos nos sobra inteligencia para crear pero nos falta capacidad para estar con nosotros mismos y disfrutar de pequeños y simples momentos.
Amiga Gala, tu siempre tendrás un hueco en mi corazón. Sin estridencias, sin pasiones desatadas, simplemente como una buena y hermosa compañía de 9 años.

1 comentario:

  1. Es lo que tienen estos días, vienen cargados de nostalgias por lo que pudo ser y no fue.
    Que si los Reyes (grrr) no trajeron la muñeca deseada, que si no se percibía demasiado cariño, que si no pude despedirme...
    Estas fechas hasta el caparazón de Clint Easwood se vuelve poroso y se contamina de la polución medio-ambiental que flota, y se enternece.
    No lo permita señor Conciencias, por favor, el mundo necesita de su ironía y su escepticismo desengañado-de-vuelta-de-todo.
    Vuélvanos a la realidad, a ésa cruda realidad del día a día, que ya solo quedan unas horas para terminar con toda esta fanfarria.

    ResponderEliminar