jueves, 22 de septiembre de 2011


Yo no me acuerdo porque era muy joven, pero sobre todo porque era hiperactivo y me pasaba parte del  tiempo haciendo de francotirador con granos de arroz sobre los cogotes peludos de las chicas, que por entonces no eran objeto de deseo sino de maldad, y el resto mirando las musarañas e inventado alguna manera de hacer el trasto. El cura en cuestión nos daba la tabarra con los pecados capitales.

- ¡¡¡ Querol !!!! pare de una vez y dígame los 7 pecados capitales -me gritó con el pecado de la ira en su rostro-

La grave amaneza de su enorme mano blanquecina y dedos extraordinariamente largos que se cernía sobre mi carrilera derecha, no impidió que sólo saliera de mi boca un pecado:  la gula.

         
Cayo.... vaya si cayó la bofetada !!!. Las lucecitas pequeñas y brillantes, amén de ese ruido especial que te queda en el cerebro después de semejante ostia, aún lo rememoro de vez en cuando como una página más de mi extenso álbum de bofetadas y leches varias recibidas en mi ya dilatada experiencia de hiperactivo. No me los aprendí pese a todo, pero la vida que sabe más que todos los curas del mundo y apostó por mí y me hizo saber que esos pecados capitales no sólo tienen la propiedad de ser pecados, si no que son auténticos pedruscos en el camino de las personas.

Soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Me han venido a la cabeza una conversación intrascendental (al principio) sobre la crisis. Y comprendí porqué los católicos les llaman “capitales” . Y es que lo son. Cuando ciertos tipos sumergen su vida en casi todos, decimos que es “un mierda” . Sin más. Cuando el barro llega a la cintura, nos dan pena pese al rechazo que nos produce. Por lo demás, todos tenemos alguna mancha en nuestro expediente pero lo sobrellevamos de manera más o menos natural. Pero cuando hablamos de que toda una civilización como la nuestra está tan pringada o mejor dicho, los fomenta de manera descarada uno a uno y sin contemplaciones, la verdad es que no estamos hablando de Tele 5, estamos hablando de algo mucho peor. Son versiones más digeribles para el personal. Encubiertas, diría yo.

A la SOBERBIA nos incitan cuando nos venden el cacharro ese del éxito. En el prospecto no pone que se trata de fomentar el éxito personal, el conseguir “tus propios objetivos” . Pone claramente: Sé un tipo con éxito (es decir, chica mona, coche mono, casa mona, traje mono.... todo muy mono) La satisfacción de la vanidad.

Para la AVARICIA no hay que esforzarse mucho porque me da que hay un gen en el género humano que tira por ahí. Se encubre como el egoísmo que nos hace tirar palante sin mirar a los lados. Esta es una asignatura que aprueban “cum laude”  muchos zorros de las finanzas y que no necesita más explicación.....

La LUJURIA es la hermana mayor de los vicios ( que no son pecaos, eh!) y bueno, es como el fumar, es malo, malo, malo, pero con filtro es menos malo, si se lo hace uno, es menos malo aún, y si el tabaco no está adulterao, pues es malo pero en fin...... Sí que jode cuando se toma como un modelo, cuando nos la meten con corchetes y nácar.

La IRA nos sale sólo porque es una consecuencia. Cuando por las mañanas a los seres humanos nos apetece más joder que hacer el amor, la cosa no va bien. Qué podemos esperar del resto del día?. Vamos dando trompicones: nos joden los hijos cuando desayunan despacio, la vecina cuando pega el portazo, el gilipollas que nos adelanta  en pleno atasco..... En fin, meamos ira hasta la hora de acostarse. Nos jode todo porque no estamos bien por dentro. Como decía el maestro budista: el altar del alma anda algo sucio...

GULA. Qué les voy a contar!!!!. Es la misma que la ira, pero no tan avinagrada. Dulce pero mata más, como suele ser en la naturaleza.

ENVIDIA.....la madre todas las cosas. Qué sería del Sistema si no fuera por el anzuelo de la envidia. Qué coño haría la soberbia sin su amiga la envidia. Nada. Se aburriría. Y el amigo avaricioso?. Se secaría. ¡¡¡¡¡ Ay la envidia !!!!!. Se me ocurre además que es la fuente de donde manan los políticos, porque en el fondo a todos nos gustaría estar en su sitio para medrar sin conocimiento. Envidia. Pura envidia.

En la PEREZA es donde el demonio tiene sus dominios. Palacio, piscina y hierba a tuti plen. El Sistema lo utiliza para sodomizar al personal. No reacción, no respuesta. Tu duerme la siesta, la tele, no pienses.... ¿pa qué......, pa sudar? bah....... no merece la pena. Tú esmérate en la avaricia, en la gula, en la ira, en joder al prójimo y hala ya has cumplido ¡!! Es la consigna

Con un chatarrería como ésta -que es en lo que hemos convertido el vergel que Dios nos arrendó- cómo no íbamos a entrar en crisis? Era cuestión de tiempo. Y no saldremos indemnes como pueblo porque como individuos atesoramos la misma mierda. Amén, como diría el cura que me daba de ostias en el catecismo.

jueves, 17 de febrero de 2011

Tres cosas hay en la vida

Por primera vez el aire de la tasca de Manolo no picaba la garganta y la clásica nube azul grisácea que permanecía suspendida como una parte más del decorado y aseguraba una discreta mugre sobre todo objeto que pertenecía a la tasca.
Compartía con Conciencias un chato del maldito y espeso tinto del Manolo.

- Cuando el amo de este corral del género humano tuvo a bien dirigirse a los gallos, cabras, burros y algún que otro tipo listo que ejercía de pastor de poca monta que había creado para darle las Tablas de la Ley, (seguramente porque ya se dio cuenta de que algo no iba bien) y mejorar mediante el sistema de reglas, el asunto ese del comportamiento tan raro de los humanos que le traía de cabeza, escogió al que parecía menos gallo, menos cabra y menos burro de la especie -me suelta el Conciencias se sopetón-

- Quiero imaginar -se me ocurre contestarle- la cara del pobre hombre cuando un rayo divino (porque tuvo que ser muy divino para no socarrarle también las barbas) labró a fuego las tablas con los 10 mandamientos que después de cientos y cientos de siglos, los humanos las seguimos llevando debajo del sobaquillo, bien pretas y cerradas, que resulta más divertido pasárselas por el forro que andar por la vida de santo inmaculado

- Lo que no sabía Moisés es que en un canto de las susodichas tablas de la Ley, un ángel quisquilloso gravó la letra pequeña. Porque me supongo - me recalca- que en el cielo, como en el infierno, imperan el sistema capitalista de libre empresa, es decir, curro a presión, de calidad y con beneficios, eso si, no materiales, espirituales. Y también me supongo que los ángeles y los demonios de vez en cuando la pifiarán de cualquier manera, pero de eso hablaremos tu y yo más y mejor en otro momento.
Bebe un trago y continúa.
- Quería hacer hincapié en la letra pequeña de las Tablas. Decia: “ Tres cosas hay en la Vida, Salud, Dinero y Amor. Y el que tenga esas tres cosas, que le de gracias a Dios, pues, con ellas uno vive libre de preocupación. El que tenga un amor, que lo cuide. La salud y la platita, que no la tire, que no la tire. Hay que guardar, eso conviene, que aquel que guarda, siempre tiene. El que tenga un amor, que lo cuide, que lo cuide. Un gran amor he tenido y tanto en él me confié. Nunca pensé que un descuido pudo hacérmelo perder. Con la salud y el dinero lo mismo me sucedió ” .  
- Ja ja , eso es una canción muy buena y sabia.-le respondo-
-  Como sabes, la letra pequeña es casi tan importante como la principal, y si no mira la letra minúscula de tu hipoteca, esa que se esconde en el artículo 2345 y que el notario farfulló a toda pastilla y ahora nos crucifica en el espejo cuando nos lavamos las ojeras. El ángel que antes de ejercer de sicario divino, seguramente fue legionario de desgracias, coló en las tablas esta letra como consejo angelical para que los humanos, cuando nos merendamos la Vida, nos acordemos que al final, la salud, el capital y el amor, es la locomotora.
- Me gustaría negociar el orden y  las proporciones -le propongo-
- Negociamos lo que quieras pero esta es una verdad como una catedral.
Pago los vinos y salgo de la tasca. Llueve ligeramente, muy fino. Al otro lado del paso cebra un joven con una larga melena ríe de una manera franca, natural y contagiosa con su acompañante. Me produce cierta envidia. El semáforo se pone en verde. El joven empuja vigorosamente las ruedas de su silla sin dejar de reír.
- Estoy seguro de que a veces el jefe tiene motivos para estar orgulloso -pienso- y a pesar de todo, en este gallinero maloliente hay piezas que se ganan el cielo sin pasar por taquilla.

jueves, 10 de febrero de 2011

El marqués de carabás

- Explícame Boinas, cómo te las vas a arreglar para explicar a tus nietos eso de que, a una mente proclara del que mejor ignoro su nombre para mi propia salud mental, se le ocurra una buena mañana, proponer y nombrar marqués a un señor llamado Del Bosque, y cuyo mayor mérito en su vida no es otro que el de ganar con un puñado de peludos pasa pelotas, ganar un mundial de fútbol.?
- Pues difícil me lo han puesto, Conciencias.
A mí eso de que algunos intelectuales de la época nos autoproclamaran un país de pandereta, castañuelas y guitarra, allá por los años sesenta, frente a aquellos países mucho más desarrollados y por tanto más serios que el nuestro, tampoco me ha parecido mal. Si algunos países y sus gentes les parece bien consumir su vida en lograr la perfección y convertirse en los primeros industrialmente, los líderes del mundo y otros calamares rebozados parecidos, pues allá ellos. Yo represento al espermatozoide que se cepilló a 10.498.349 de otros chipirris que como yo, se querían merendar al óvulo. Pues no. Que fui yo, y una vez ganada esa batalla, la más importante de mi vida, nadie me chulea  el placer de sentarme al sol a tocar la pandereta, la guitarra y lo que sea menester para disfrutar de esa y las otras batallas más importantes que la Vida me pone por delante. Por tanto y resumiendo, me encanta despedazarme por las mañanas con un sol de merengue, tomar el vermú al mediodía, alimentar convenientemente mi adición a la siesta, y antes de dar con mis grasas en el sofá, cascar un ratico con los amigos en una barra de bar compartiendo la espuma de una birra. Esos sí, con la conciencia bien tranquila por un curro de calidad e intenso, que lo cortés no quita lo valiente. Para otros menesteres más místicos y tecnológicos, ya están los alemanes y los americanos.
Desde aquí a distinguir a ese fulano con cara de mosto con un título mobiliario y por la gracia de Dios, pues a mi se me pone floja la papada.
- En el fondo hasta me hace gracia. A la Esteban ya la han nombrado la princesa del pueblo, así que poco a poco todos los fulanos y fulanas – como decía el Ibarreche- de este país se juntarán en una mesa monárquica comiendo faisanes con los dedos.
- En cuanto eres un mequetrefe famoso, te hacen marqués, conde o de la cuadrilla –me recuerda Conciencias- Eso sí, no tendrás a un científico o intelectual.
- Esos no lo necesitan porque ya tienen la suficiente inteligencia como para conocer su sitio.
- Pronto eso de ser marqués vendrá de regalo en los chupa-chups –vaticina Conciencias-
- Pronto eso de ser marqués tendrá un Robespierre que les corte el gaznate –sugiro-
- Viva la República
- Viva –contesto-.   

jueves, 3 de febrero de 2011

Soluciones para la crisis

Como tenemos el estómago hecho a todo, a base de las píldoras que esto de la globalización nos mete día a día, da la impresión que ya casi nada nos sorprende más de diez minutos después de primer impacto. Pasado ese tiempo pasa a formar parte de nuestro repertorio conversacional en ascensores, comidas, cafés, etc.
- Vaya catástrofe la de Haití
- Vaya……. Muchos muertos –responde el repollo apoyado junto a la botonera del ascensor-
- Como el tsunami de Tailandia (suma muertos el acompañante-pimpollo-repeinao).
- Pues las inundaciones de Centroamérica ….. que ha enterrado gente viva bajo el fango –concluye-.
- No somos na – sería la guinda lacónica que añadiría mi madre, si interviniera en la  conversación de la susodicha caja elevadora.
El homo floresiensis del S.XXI que mora en el parte desarrollada de este globo terráqueo, antaño azul ahora grisáceo, está acostumbrado a que en la parte marrón del mismo, le sorprenda mañana si, mañana no, con catástrofes que la madre naturaleza produce cuando se cabrea, pues en cuestiones maternales es muy sabia y sabrá el porqué –nos decimos todos en nuestro fuero interno-.
Para el resto de noticias, del tipo social, pues que quieren que les diga, sabemos todos como van a terminar: como el rosario de la Aurora. Una vez más las masas se desfogan: unos pocos muertos – héroes que toda revuelta necesita-  otros pocos heridos y cada uno a su casa. Todo queda en su lugar: el Dictador dictando y forrándose, y el resto al curro y a pagar.
Para nosotros –los de la sociedad del bienestar ó “dabuten”- son como pequeños acontecimientos que animan las conversaciones de ascensor, y con los “cuñaos” en comidas familiares; nos permiten además, asentarnos en nuestra condición de humanos mediante la solidaridad. Que si el chinito “güevudo” que se plantó frente a los tanques, que si el disidente que lleva cuarenta años en la “trena”, que si la “chamaca” que se calzó el uniforme policial para pararle los pies a la mafia…Nuestro calentito y cómodo sofá nos proporciona una perspectiva muy global: ellos allí, los pobres! y nosotros aquí, que ya tenemos bastante con los sustos que nos da el euribor.
La palabra Revolución,  por ejemplo, para la dos últimas generaciones, sólo es el título del disco de los Beatels y el capítulo 20 del libro de historia de la EGB. Sin embargo, puede ser eso lo que se está cociendo en el Magreb y se va extendiendo por Oriente Medio. Ningún político se atreve a pronosticar, ni tan siquiera a dar su opinión, pues puede pasar cualquier cosa, y esa falta de estupideces públicas que estos tipos suelen mentar en estos casos, es lo que me asusta. Para esos países árabes salidos de un mal parto colonial, conseguir una auténtica democracia equivaldría a una genuina revolución social que incluso les permitiría salir de su endógena miseria. El reparto de la riqueza equivaldría a un aumento del consumo y por tanto del nacimiento de una industria propia.
- Pero oigan ustedes, sobre todo si de consumo se trata,  para eso estamos los europeos, para darles gusto al morro y al cuerpo. Y de paso nos sacan de la crisis, que ya nos empiezan a molestar las cifras del paro – le sugiero al “morico” del curro-.
- Ya veremos si no nos da por el fundamentalismo y sacamos las hordas a recuperar lo nuestro, que su capitalismo huele a salchicha rancia –me contesta sarcástico-
- Ni con esas. (Ya estamos jorobando la recuperación).

miércoles, 2 de febrero de 2011

Una de meteorología

Esto de la climatología es, por lo menos para mí, algo curioso. Que si frentes fríos asociados a altas presiones, que si las bajas presiones producen frentes lluviosos, corrientes de aire frío en altura, gotas frías, cierzos, tramontanas, etc.  
- Es muy sencillo Boinas, -me explica Conciencias-  el aire frío circula por las capas altas de la atmósfera y cuando choca con corrientes de aire caliente, se desatan tormentas. Cuanta más diferencia de temperatura, más fuerte es la tormenta.
Hay posiciones que favorecen la circulación sanguínea en el cerebro y por tanto la posibilidad de tener alguna comunicación entre neuronas. El cabeceo que se produce cuando sesteas sobre un sofá, intentando terminar un informativo de las tres de la tarde, favorece de manera particular, esa conexión neuronal. Y en esas estaba cuando se me ocurrió que, aquello que explicaba el guaperas de turno en mapas llenos de manchas y números, era muy parecido a lo que llamamos “clima laboral” dentro de una empresa.
- La verdad es que temo cuando tus escasas neuronas trabajan.
- Mira, es muy sencillo. Un anticiclón se forma con altas presiones. Luce el Sol. Podrá hacer frío o calor, pero brillará el Sol. En la empresa, como en la familia, el “clima” es una alta presión, hace que todo funcione de manera cohesionada, se permanece alerta constante ante el peligro. Todos saben lo que tienen hacer, cuáles son los objetivos y están preparados para la lucha. Es la llamada de la selva.
Esta situación de alerta hace que halla ilusión por conseguir la meta. Luz. También el sosiego, y descanso reconfortante. Todo funciona (aunque surjan problemas).
- También con un anticiclón pueden ocurrir cosas desagradables…. –afirma-
- Las nieblas, por ejemplo, que no te dejan ver el camino…..
- Por ejemplo.
- Sequías….-prosigue-
- También, todo se seca pero no muere. La naturaleza lo tiene previsto.
Las bajas presiones, por el contrario, producen borrascas. Llueve, rayos, incendios, torrenteras, inundaciones…..
- También es bueno, el agua producen fertilidad. El fuego es destrucción, pero purifica.
La baja presión laboral y familiar, en general, y mantenida en el tiempo, no es aconsejable. Un clima  de baja presión generalizado produce desánimo, abandono… es un paisaje gris y húmedo. Pero como en la  Naturaleza, es necesario que, de vez en cuando arrase nuestra oficina una borrasca, una gota fría que arrastre todo lo que hemos ido acumulando por el camino. Que nos devuelva a nuestro origen, nos resitue en el escenario del barro y del desastre; recuperar “la presión”, poner las cosas de nuevo, no en su sitio, si no en uno diferente para que en el próximo desastre, produzca menores daños.
- Esto del clima, también tiene otra vertiente más personal.
- Sorpréndeme –me reta-
- Hay personas que por su temperamento, representan a los anticiclones. Viven permanentemente en alta presión. Otras, a las bajas presiones. Cuando se juntan…. Vaya la que arman! Pero un clima laboral correcto, tiene que imitar a la Naturaleza y convivir ambas partes –destrucción y reconstrucción- para que se produzca la armonía. Sólo así hay crecimiento.
- Ya, pero y si se forma un tornado y arrasa con todo?
- Para eso están los satélites, para observar los acontecimientos desde una perspectiva lo suficientemente lejana, y con datos y experiencia,  predecir las catástrofes.
 - Al final, siempre la tecnología para la predicción.
- No. Amigo, no. Los japoneses utilizan pájaros con intuición.  

jueves, 20 de enero de 2011

Jueves al Sol

Pepe se sienta en la repisa baja que forma una enorme vidriera de un conocido hotel de la ciudad. Frente así, a varios metros, el Ebro fluye como la sangre en una gigante vena, asegurando el pulso a una ciudad que se despedaza perezosa.
Son los primeros rayos de un sol invernal. Apenas calientan pero dan una sensación de seguridad. Pepe siente un leve calorcillo en el rostro que le transporta a mundos pasados y llenos de luz.
Embutido en un enorme y raído abrigo con las solapas subidas, cierra los ojos como queriendo atrapar uno a uno los colores ocultos de esa luz que ilumina la barba descuidada de varios días y cierta roña que ensombrece su frente.
Despatarrado y con los brazos cruzados como abrazando un jueves anónimo, anodino pero soleado, oye las voces de otros ancianos mucho mejor vestidos -procedentes de la residencia existente junto al hotel- formando pequeños corrillos en apenas dos metros, como en la lejanía, como el susurro aburrdio de una brisa             fantasma.
Tiene la obesidad del abandono y unas cejas excesivamente pobladas, el pelo cano teñido en mechas amarillas de suciedad y las puntas de sus zapatos abiertas. Nadie se atreve a sentarse a su lado, nadie osa romper su aptitud de abandono.
No sé si se llamará tan siquiera Pepe. Pero mientras lo observo, agarrado estúpidamente al volante que me conducirá a mi destino mientras se pone verde el semáforo que me ha retenido, envidio esa sonrisa natural y satisfecha que los primeros rayos de sol de la mañana de este jueves, ha pintado de color en su rostro. Arranco con la envidia y el deseo frustrado por no poder atrapar una pizca de esa felicidad, de ese momento, de ese calorcillo que se aposenta con toda sencillez en su corazón.


Dios mio como tienes el patio

Dios mio como tienes el patio. Me da que tienes un problema de logística y de autoridad. De logistica porque no te llegan lo paquetes que aquí, tus humanos, montan. Y desde luego de autoridad. Simplemente te ignoran.  - Claro, terminó tan agotado con eso de la Creación que todavía estará en el descanso -me asegura Conciencias- 
- Oye Boinas, -me dice de pronto- no será que toda esa pléyade de santos, vírgenes, ángeles y demonios, se la están pegando?
Ante mi cara de extrañeza, Conciencias prosigue envalentonado.
- Al final, sólo son mandos intermedios y ya sabes que delegar sin control, a veces trae complicaciones. 
- Que yo sepa no han hecho, cursillos en siglos. Y eso que ahora tienen bonificación por la Seguridad Social !!!!
- No se habrán enterado Conciencias. Mira lo que pasa aquí. Sólo un 18% de los trabajadores se benefician de esos cursos. Por los paraísos y los infiernos aún estará más bajo el porcentaje.
- Pues como no se ponga las pilas de inmediato, a su invento terrenal le prenden fuego los cuatro desalmados que tu y yo sabemos, Boinas
- Son más de cuatro amigo mío, no te equivoques.
- Los que sean. Pero mira, el Berlusconi del corral de al lado, un chulaipas con la fecha de caducidad pasada y más verde que las espinacas. Guaperas, forrao, bocazas y Presidente. Y para días, porque el Jefe nos hizo libres y nosotros inventamos, con su beneplácito claro, la democracia para que todos los pelagaitas babosos que son mayoría, nos metan a ese y parecidos inútiles millonarios, de gobernantes.
- Me traes a la memoria el Busch padre y el Busch hijo -le recuerdo a Conciencias-
- No sigas porque tenemos el corral lleno de gallos parecidos !!! No terminaríamos en toda la tarde. -me responde-
- El colmo me ha llegado con los informativos, cuando me entero que a nuestros senadores les han colgao pinganillos para traducirles las estupideces que los bandoleros que hablan con otra lengua les dicen. Esos mismos que en los pasillos, hablan el castellano más castizo. Me parece bien que con sus compadres se mal entiendan con la lengua que Dios les colgó, pero que despilfarren el poco oro que nos queda en nuestras arcas en esas estupideces, me saca de mis casillas....
- Encima me quieren vender que ese tipo de medidas afianza su autodeterminación. Me tengo que oír en crudo a esos políticos de derechas que les huele el aliento a rancio, a los de izquierdas que parece que pasean por Marte cogiendo muestras, y a esos enanos de centro (a esos ni se les oye), las más meridianas de las sinrazones posibles. Eso sí, eso les asegura el poder en su Reino de Taifas particular. Para eso está la Masa (como lo definía Ortega y Gaset), para seguirles el juego y obtengan el poder que sus propios complejos le obliga.
- Vaya como estás, amigo Conciencias. Porque no me dejas dormir la siesta?
- Te has fijado en la portada de la revista que había en la gasolinera, amigo Boinas?
- La de Belén Esteban en biquini?
- Esa -responde- Pues ahora lo entiendo todo.
- Tu me dirás.
- Pues que tiene el cerebro igual que las tetas........de silicona.
- Y ese culo?
- Sólo le falta una lengua para parecer autonómico.
- Porque no os dejáis de chorradas y dormís un rato -nos increpa el sofá-
-Pero una autonomía rica -me susurra Conciencias-
- Psssssh - le contesto. 

miércoles, 12 de enero de 2011

Gladiator

El circo era el espectáculo por excelencia de los romanos, unos tipos listos que poseían en la época la tecnología, riqueza y destreza suficiente como para dominar el mundo conocido. Como los yanquis de ahora, vamos. El poder de los romanos residía en el pueblo que, aunque no votaban para la elección de emperador, necesitaban ganarse su aprobación. Vamos, parecido a lo de ahora, pero sin túnicas. Inventaron el circo para celebraciones y espectáculos que distrajeran a los romanos de a pie y tuvieran de qué hablar, discutir y entretenerse, así dejaban al emperador y al senado tranquilo para carroñear a su antojo, especular y corromperse con cierta tranquilidad. Vamos, como ahora. Cuando la caída del imperio semejaba a la gráfica de la bolsa española en plena crisis, más frecuentes y espectaculares se organizaban estos espectáculos, de manera que se intentaba paliar la percepción del desastre hacia donde se dirigía el Imperio. Gladiadores y carreras formaban el fuerte del circo.
- Diez y ocho siglos después, la cosa no ha cambiado mucho, Conciencias. Ahora el circo se monta en la tele para regocijo del pueblo. Meten en la arena televisiva a toda clase de fauna: burros y burras (como se dice ahora), zorros y zorras, capullos y capullas, energúmenos y energúmenas (pardos y coloradas), cornudos y cornudas, perros y perras (perdón por la comparación, amiga Gala). Y ahí están, gritando todos al mismo tiempo, discutiendo como posesos sobre los cuernos propios y ajenos; ahí los tienes, divagando como memos sobre los dimes y diretes más estúpidos que la idiotez humana pueda imaginar. El pueblo romano perdonaba o no con el dedo y además le salía gratis el espectáculo. Ahora, mediante sms, votan al más imbécil y, encima pagan, lo cual me demuestra que el género humano, a pesar de la tecnología, no ha evolucionado lo suficiente. De los senadores actuales, casi mejor no hablar. Saben lo que le va al pueblo: la gresca. Y nos la dan en saquetes de cien kilos.
- Ja ja ja …. evolucionan las compañías de móviles a su costa -replica Conciencias- y encima se forran. 
Los gladiadores formaban el fuerte del espectáculo y aunque no ganaban dinero muchos de ellos porque eran esclavos y/o cautivos, lo hacía sus amos. Hoy el fútbol es otro de los espectáculos del siglo veinte y veintiuno. Como los gladiadores, los futbolistas de hoy se baten en la hierba para regocijo de todos nosotros. Nos dan razones para entretener nuestra mediocre existencia y depositar la ilusión y esperanza que nuestros senadores son incapaces de proporcionarnos. Se dedican a lo que mejor saben, saquear las arcas del Estado y llevarse hasta el azulejo del hemiciclo, si hace falta.
- Vaya, cuánta inquina por la mañanita, chico - me reprocha Conciencias- . Yo me pregunto si un hipotético Gladiator provocaría en la época las mismas pasiones que los Messi, Iniesta, Ronaldo o similares, lo hacen en este momento, y se convirtieron en modelos a imitar por parte de la juventud, como se dice ahora. Pero lo que si es cierto y debiera servirnos de experiencia, es que al poco, las ordas salvajes y antecesoras de Ángela Merker y vecinos no dejaron títere con cabeza.
- Es un vaticinio, gurú de baja estopa?- le pregunto-.
- Es posible que los mismos lobos con otras pieles -sentencia
- Amarilla y tostada


domingo, 9 de enero de 2011

La zona azul

Me estaba tomando tan ricamente un café de emergencia, un café de esos que te tomas precipitadamente sin mirar dónde entras ni quién te lo sirve, acuciado por la necesidad de monedas para introducir en el culo de esas máquinas diabólicas apostadas en las aceras. La cafetería inmunda era un lugar pequeño y mas bien oscuro, con una barra más alta que el Aneto y de una fórmica que hasta a los años debia dar asco pasar por ella. Con las prisas pasaba del tema olímpicamente, así que, con los cambios en las manos me centré en soplar sobre el café.
-         No me puedo imaginar cómo sería el café –apostillaba Conciencias-
-         Ni yo, pero seguro que en peores sitios he metido los morros y gracias a San Tadeo el fuerte, tengo el estómago a prueba de bombas californianas. –le replico-

En esto que alzo la vista y colgada del techo, una flamante tele emitía una programa de esos seudo-culturales chachis pirulis. El camarero, probablemente propietario de la cueva, frente a mí, miraba el espectáculo. Unos jovenzazos con pintas de modernos guays (ropa deportiva, pantalones vaqueros ligeramente caídos, pendientes finos, pelo engominado con aires de cresta (de gallo palanquero) y sonrisa simplona hablaban de sus aficiones. Que si el gimnasio, que si la disco, que si los coleguis…Sentados, una pequeña troupe del mismo corral o parecido (pero ya con gallinas en celo) reían las gracias. Ensimismado en la estampa, no paraba demasiada cuenta de las estupideces que contaban referente creo, a cómo se ligaba.

El pérfido propietario con ojos de halcón de urbe y capao, me mira de pronto y me suelta sin perdón.
- Yestos zánganos ¿de qué vivirán? Señalando, sin saberlo, con el mando a distancia a su propia adolescencia reflejada en aquel monitor-

Con la seguridad de tener los ansiados cambios de moneda en mi bolsillo, mi instinto planificó una huída rápida en caso de necesidad extrema, antes de contestarle.
-         Pues muy fácil.
Dejé pasar unos segundos antes de continuar. Lo cierto es que, el payo me miró fijamente porque de seguro que en su fuero interno esperaba de aquel cliente, calvo y con boina, alguna respuesta inteligente.
-         De los gilopollas que ponen ése canal.

Juro que por unos instantes, su inconsciente alzó el mando en actitud de cambiar de canal a toda pastillas, pero su “yo” más cutre, ése que se reflejaba entre la mugre de un espejo con estanterías repletas de botellas, le puso en guardia, para devolverme una mirada de asesino en serie.
Pero ya estaba en la puerta, camino al culo de la máquina para depositar en él las monedas con las que imprimir una hora de perdón municipal.
-         Que sepas que cada uno hace el Gili.. de una manera diferente listo, pero al final, todos de la misma peña  -me puntualiza Conciencias-

La directora-comisaria-delegada de la zona de parquin se topa de frente conmigo cuando introduzco el miserable tique en el salpicadero del coche y me mira con una sonrisa que no es normal
-         La habrán ascendido –pienso-
-         Señor, -me dice toda amable- No necesita tique porque ha aparcado fuera de la zona azul.
Tienes razón, Conciencias. Lo sé. Pero algunos lo llevamos en el carné de identidad junto al número y no vamos de incógnito.

miércoles, 5 de enero de 2011

Mi amiga Gala

Ya han pasado tres meses. No son muchos, pero las personas tendemos por supervivencia, supongo, a olvidar los malos tragos, de pasarlos, digerirlos y echarlos. Tiene que se ser así, de lo contrario se enquistan y no son buenos para nadie.
Quería comenzar esto a la manera de una carta, al estilo de "querida Gala..." pero no me sale , tal vez porque se bien que no sabes leer y que ni tan siquiera eres humana para comprender lo que no ves con tus propios ojos. Simplemente quiero decirle a Conciencias que te echo de menos, que siendo hoy un pequeño aniversario de tu desaparición, me ha venido a la memoria tus enormes ojos azabache mirándo en actitud expectativa, como hacías siempre, esperando algo de mi: una orden, una caricia, o simplemente oírme hablar en voz alta. Ambos respetamos nuestra propia condición: yo la tuya de animal y tu la mía de humano. Creo que en eso consistió la buena armonía entre nosotros. Pero no sería justo no reconocer que tú, aún siendo un animal, me diste mucho más que puro respeto. Tu aptitud de compañera silenciosa, la alegría que demostrabas a mi llegada, esa entrega incondicional, ese buscar el regazo en busca de caricias..... llenaba la casa de una manera especial.
Ya no salgo por las mañanas en tu compañía y pierdo uno de los momentos personales más íntimos del día, tampoco paseo al mediodía, antes de las comidas ni por la noches. No es una tontería si te digo que para estos paseos me servias de excusa y de obligación, pero en el fondo me hacía más bien a mí que a tí. A los humanos nos sobra inteligencia para crear pero nos falta capacidad para estar con nosotros mismos y disfrutar de pequeños y simples momentos.
Amiga Gala, tu siempre tendrás un hueco en mi corazón. Sin estridencias, sin pasiones desatadas, simplemente como una buena y hermosa compañía de 9 años.

martes, 4 de enero de 2011

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos, hace 47 años que no os escribo una carta, entre otras cosas porque aún me dura el cabreo de cuando mi hermana me dijo que de magos, nada de nada, y me tuve que tragar la carta manuscrita con todo cariño con mis deseos, y después de haberos jurado que me había portado bien; después de aguantar el acojone del pajarito pinzón que, desde Radio Zaragoza, allá sobre las ocho de la tarde, nominaba a todos los niños que se habían portado mal. Mi vello incipiente  se me caneó para los restos y desde entonces, y a causa del estrés que me produjo el disgusto, me convertí en un candidato seguro a calvo impenitente. Hace 47 años y con mi carta arrugada y húmeda todavía en mi mano, en mi subconsciente se me gravó, con vinagre puro de vino en el cortex de mi cerebro, la desilusión de toda una infancia.
Queridos Reyes Magos, he decidido hacer tabla rasa con mis traumas, sobre todo con los infantiles, y comenzar de nuevo. Me haré un liftin cerebral para borrar la cicatriz y pensar que no sois una pesadilla del invierno, que no formáis parte de este complot navideño cuyo objetivo principal es entrar a saco en las cuentas corrientes de los mortales currantes para dejar los números bailando y más secas que las parras con el frío.
Queridos Reyes Magos. Me he portado bien –creo recordar que se empezaba así-. He comido todo lo que se me ponía en el plato sin protestar y no le he faltado al respeto a mis padres. No te diré que he ido a misa todos los domingos y fiestas de guardar, porque no es verdad, pero te juro que cuando he tenido que asistir a una ceremonia religiosa, he sido más respetuoso que la madre del cura, no he pegado a persona animal o cosa parecido y sobre todo, no he robado. Dicho lo cual, paso a mis deseos –toma nota paje del rey Melchor que te lo voy a poner jodido-
Primero. Quiero que hables con tu jefe y que ponga orden por vuestra tierra. No se como puede aguantar que todo Oriente parezca un tugurio de barrio donde todos terminan a mamporros. Da muy mala impresión que la casa donde tu jefe puso en marcha este circo tenga tanta porquería –por no decir muertos- .Y sobre todo a esos judíos que les ponga un correctivo, que no aprenden.
Segundo. Si tu jefe no tiene tiempo o está de vacaciones en algún lugar del Universo, que alguno de sus santos de confianza ponga los informativos. De la cinco no, que parece una mala versión del Caso, de la primera, por ejemplo. Hombre….. que a esos pobres desgraciados que se les cae las montañas encima de las casas a causa de las lluvias torrenciales, o a los que se les ha llevao la suegra o un hijo, otra riada de otro país, de otro continente,…..hombre….. no sé. Creo que algo se os ocurrirá. Es que siempre son los mismos…… En fin. Yo creo que se aguanta un informativo de esos, ye verá que algo no va bien.
Tercero. No se si será mucho pedir q  ue les regales un poco de inteligencia a esos técnicos funcionarios que ponen los semáforos por las calles. Me da que alguno se forra a costa de tanta luminaria roja y verde. O algo falla cuando cada 20 metros hay un semáforo. Y siempre rojo. Y ya metido en la tesitura de pedir imposibles, ilumina a esos guardias con cara de pocos amigos, e inventa alguna maquinica para limpiar las narices y el cerumen de las orejas, y ahorrarnos la desagradable visión de nuestro vecino de carril afanado en semejantes menesteres. Con tanto semáforo, ya me dirás. Hasta las mujeres se maquillan por el camino al curro.
Cuarto. Algún castigo bíblico a cada político que diga sandeces, tipo sarna y que le pique un par de horas. Te sugiero que el jefe utilice algún santo menor de esos que se aburren por el cielo para, con el crédito de la Seguridad Social, hacer un cursillo de dialéctica. Que aprendan a hablar, por el amor de Dios ¡!!!. Discursos coherentes, argumentados, bien expuestos, con vocabulario rico, etc.
Quinto y por último. A esta generación de jóvenes que vienen detrás de nosotros –no digo que empujando por que no tienen  mucha chicha- no los putees más de la cuenta. Un poco bien, para que aprendan a sudar la camiseta, pero no te pases.  No es bueno que les pongas el azucarillo en los labios (esta sociedad que heredan tiene mucho azúcar) y luego les cierres la puerta. Eso no es bueno. Genera mucho rencor. Añado a los paraos de verdad. A los que son currantes y no encuentran.
Sin otro particular, se despide de vosotros, un seguro servidor.
P.D. Os dejaré unos chupitos de orujo y una pasticas. Los camellos, como son mágicos, que pasen de comer.