jueves, 17 de febrero de 2011

Tres cosas hay en la vida

Por primera vez el aire de la tasca de Manolo no picaba la garganta y la clásica nube azul grisácea que permanecía suspendida como una parte más del decorado y aseguraba una discreta mugre sobre todo objeto que pertenecía a la tasca.
Compartía con Conciencias un chato del maldito y espeso tinto del Manolo.

- Cuando el amo de este corral del género humano tuvo a bien dirigirse a los gallos, cabras, burros y algún que otro tipo listo que ejercía de pastor de poca monta que había creado para darle las Tablas de la Ley, (seguramente porque ya se dio cuenta de que algo no iba bien) y mejorar mediante el sistema de reglas, el asunto ese del comportamiento tan raro de los humanos que le traía de cabeza, escogió al que parecía menos gallo, menos cabra y menos burro de la especie -me suelta el Conciencias se sopetón-

- Quiero imaginar -se me ocurre contestarle- la cara del pobre hombre cuando un rayo divino (porque tuvo que ser muy divino para no socarrarle también las barbas) labró a fuego las tablas con los 10 mandamientos que después de cientos y cientos de siglos, los humanos las seguimos llevando debajo del sobaquillo, bien pretas y cerradas, que resulta más divertido pasárselas por el forro que andar por la vida de santo inmaculado

- Lo que no sabía Moisés es que en un canto de las susodichas tablas de la Ley, un ángel quisquilloso gravó la letra pequeña. Porque me supongo - me recalca- que en el cielo, como en el infierno, imperan el sistema capitalista de libre empresa, es decir, curro a presión, de calidad y con beneficios, eso si, no materiales, espirituales. Y también me supongo que los ángeles y los demonios de vez en cuando la pifiarán de cualquier manera, pero de eso hablaremos tu y yo más y mejor en otro momento.
Bebe un trago y continúa.
- Quería hacer hincapié en la letra pequeña de las Tablas. Decia: “ Tres cosas hay en la Vida, Salud, Dinero y Amor. Y el que tenga esas tres cosas, que le de gracias a Dios, pues, con ellas uno vive libre de preocupación. El que tenga un amor, que lo cuide. La salud y la platita, que no la tire, que no la tire. Hay que guardar, eso conviene, que aquel que guarda, siempre tiene. El que tenga un amor, que lo cuide, que lo cuide. Un gran amor he tenido y tanto en él me confié. Nunca pensé que un descuido pudo hacérmelo perder. Con la salud y el dinero lo mismo me sucedió ” .  
- Ja ja , eso es una canción muy buena y sabia.-le respondo-
-  Como sabes, la letra pequeña es casi tan importante como la principal, y si no mira la letra minúscula de tu hipoteca, esa que se esconde en el artículo 2345 y que el notario farfulló a toda pastilla y ahora nos crucifica en el espejo cuando nos lavamos las ojeras. El ángel que antes de ejercer de sicario divino, seguramente fue legionario de desgracias, coló en las tablas esta letra como consejo angelical para que los humanos, cuando nos merendamos la Vida, nos acordemos que al final, la salud, el capital y el amor, es la locomotora.
- Me gustaría negociar el orden y  las proporciones -le propongo-
- Negociamos lo que quieras pero esta es una verdad como una catedral.
Pago los vinos y salgo de la tasca. Llueve ligeramente, muy fino. Al otro lado del paso cebra un joven con una larga melena ríe de una manera franca, natural y contagiosa con su acompañante. Me produce cierta envidia. El semáforo se pone en verde. El joven empuja vigorosamente las ruedas de su silla sin dejar de reír.
- Estoy seguro de que a veces el jefe tiene motivos para estar orgulloso -pienso- y a pesar de todo, en este gallinero maloliente hay piezas que se ganan el cielo sin pasar por taquilla.

jueves, 10 de febrero de 2011

El marqués de carabás

- Explícame Boinas, cómo te las vas a arreglar para explicar a tus nietos eso de que, a una mente proclara del que mejor ignoro su nombre para mi propia salud mental, se le ocurra una buena mañana, proponer y nombrar marqués a un señor llamado Del Bosque, y cuyo mayor mérito en su vida no es otro que el de ganar con un puñado de peludos pasa pelotas, ganar un mundial de fútbol.?
- Pues difícil me lo han puesto, Conciencias.
A mí eso de que algunos intelectuales de la época nos autoproclamaran un país de pandereta, castañuelas y guitarra, allá por los años sesenta, frente a aquellos países mucho más desarrollados y por tanto más serios que el nuestro, tampoco me ha parecido mal. Si algunos países y sus gentes les parece bien consumir su vida en lograr la perfección y convertirse en los primeros industrialmente, los líderes del mundo y otros calamares rebozados parecidos, pues allá ellos. Yo represento al espermatozoide que se cepilló a 10.498.349 de otros chipirris que como yo, se querían merendar al óvulo. Pues no. Que fui yo, y una vez ganada esa batalla, la más importante de mi vida, nadie me chulea  el placer de sentarme al sol a tocar la pandereta, la guitarra y lo que sea menester para disfrutar de esa y las otras batallas más importantes que la Vida me pone por delante. Por tanto y resumiendo, me encanta despedazarme por las mañanas con un sol de merengue, tomar el vermú al mediodía, alimentar convenientemente mi adición a la siesta, y antes de dar con mis grasas en el sofá, cascar un ratico con los amigos en una barra de bar compartiendo la espuma de una birra. Esos sí, con la conciencia bien tranquila por un curro de calidad e intenso, que lo cortés no quita lo valiente. Para otros menesteres más místicos y tecnológicos, ya están los alemanes y los americanos.
Desde aquí a distinguir a ese fulano con cara de mosto con un título mobiliario y por la gracia de Dios, pues a mi se me pone floja la papada.
- En el fondo hasta me hace gracia. A la Esteban ya la han nombrado la princesa del pueblo, así que poco a poco todos los fulanos y fulanas – como decía el Ibarreche- de este país se juntarán en una mesa monárquica comiendo faisanes con los dedos.
- En cuanto eres un mequetrefe famoso, te hacen marqués, conde o de la cuadrilla –me recuerda Conciencias- Eso sí, no tendrás a un científico o intelectual.
- Esos no lo necesitan porque ya tienen la suficiente inteligencia como para conocer su sitio.
- Pronto eso de ser marqués vendrá de regalo en los chupa-chups –vaticina Conciencias-
- Pronto eso de ser marqués tendrá un Robespierre que les corte el gaznate –sugiro-
- Viva la República
- Viva –contesto-.   

jueves, 3 de febrero de 2011

Soluciones para la crisis

Como tenemos el estómago hecho a todo, a base de las píldoras que esto de la globalización nos mete día a día, da la impresión que ya casi nada nos sorprende más de diez minutos después de primer impacto. Pasado ese tiempo pasa a formar parte de nuestro repertorio conversacional en ascensores, comidas, cafés, etc.
- Vaya catástrofe la de Haití
- Vaya……. Muchos muertos –responde el repollo apoyado junto a la botonera del ascensor-
- Como el tsunami de Tailandia (suma muertos el acompañante-pimpollo-repeinao).
- Pues las inundaciones de Centroamérica ….. que ha enterrado gente viva bajo el fango –concluye-.
- No somos na – sería la guinda lacónica que añadiría mi madre, si interviniera en la  conversación de la susodicha caja elevadora.
El homo floresiensis del S.XXI que mora en el parte desarrollada de este globo terráqueo, antaño azul ahora grisáceo, está acostumbrado a que en la parte marrón del mismo, le sorprenda mañana si, mañana no, con catástrofes que la madre naturaleza produce cuando se cabrea, pues en cuestiones maternales es muy sabia y sabrá el porqué –nos decimos todos en nuestro fuero interno-.
Para el resto de noticias, del tipo social, pues que quieren que les diga, sabemos todos como van a terminar: como el rosario de la Aurora. Una vez más las masas se desfogan: unos pocos muertos – héroes que toda revuelta necesita-  otros pocos heridos y cada uno a su casa. Todo queda en su lugar: el Dictador dictando y forrándose, y el resto al curro y a pagar.
Para nosotros –los de la sociedad del bienestar ó “dabuten”- son como pequeños acontecimientos que animan las conversaciones de ascensor, y con los “cuñaos” en comidas familiares; nos permiten además, asentarnos en nuestra condición de humanos mediante la solidaridad. Que si el chinito “güevudo” que se plantó frente a los tanques, que si el disidente que lleva cuarenta años en la “trena”, que si la “chamaca” que se calzó el uniforme policial para pararle los pies a la mafia…Nuestro calentito y cómodo sofá nos proporciona una perspectiva muy global: ellos allí, los pobres! y nosotros aquí, que ya tenemos bastante con los sustos que nos da el euribor.
La palabra Revolución,  por ejemplo, para la dos últimas generaciones, sólo es el título del disco de los Beatels y el capítulo 20 del libro de historia de la EGB. Sin embargo, puede ser eso lo que se está cociendo en el Magreb y se va extendiendo por Oriente Medio. Ningún político se atreve a pronosticar, ni tan siquiera a dar su opinión, pues puede pasar cualquier cosa, y esa falta de estupideces públicas que estos tipos suelen mentar en estos casos, es lo que me asusta. Para esos países árabes salidos de un mal parto colonial, conseguir una auténtica democracia equivaldría a una genuina revolución social que incluso les permitiría salir de su endógena miseria. El reparto de la riqueza equivaldría a un aumento del consumo y por tanto del nacimiento de una industria propia.
- Pero oigan ustedes, sobre todo si de consumo se trata,  para eso estamos los europeos, para darles gusto al morro y al cuerpo. Y de paso nos sacan de la crisis, que ya nos empiezan a molestar las cifras del paro – le sugiero al “morico” del curro-.
- Ya veremos si no nos da por el fundamentalismo y sacamos las hordas a recuperar lo nuestro, que su capitalismo huele a salchicha rancia –me contesta sarcástico-
- Ni con esas. (Ya estamos jorobando la recuperación).

miércoles, 2 de febrero de 2011

Una de meteorología

Esto de la climatología es, por lo menos para mí, algo curioso. Que si frentes fríos asociados a altas presiones, que si las bajas presiones producen frentes lluviosos, corrientes de aire frío en altura, gotas frías, cierzos, tramontanas, etc.  
- Es muy sencillo Boinas, -me explica Conciencias-  el aire frío circula por las capas altas de la atmósfera y cuando choca con corrientes de aire caliente, se desatan tormentas. Cuanta más diferencia de temperatura, más fuerte es la tormenta.
Hay posiciones que favorecen la circulación sanguínea en el cerebro y por tanto la posibilidad de tener alguna comunicación entre neuronas. El cabeceo que se produce cuando sesteas sobre un sofá, intentando terminar un informativo de las tres de la tarde, favorece de manera particular, esa conexión neuronal. Y en esas estaba cuando se me ocurrió que, aquello que explicaba el guaperas de turno en mapas llenos de manchas y números, era muy parecido a lo que llamamos “clima laboral” dentro de una empresa.
- La verdad es que temo cuando tus escasas neuronas trabajan.
- Mira, es muy sencillo. Un anticiclón se forma con altas presiones. Luce el Sol. Podrá hacer frío o calor, pero brillará el Sol. En la empresa, como en la familia, el “clima” es una alta presión, hace que todo funcione de manera cohesionada, se permanece alerta constante ante el peligro. Todos saben lo que tienen hacer, cuáles son los objetivos y están preparados para la lucha. Es la llamada de la selva.
Esta situación de alerta hace que halla ilusión por conseguir la meta. Luz. También el sosiego, y descanso reconfortante. Todo funciona (aunque surjan problemas).
- También con un anticiclón pueden ocurrir cosas desagradables…. –afirma-
- Las nieblas, por ejemplo, que no te dejan ver el camino…..
- Por ejemplo.
- Sequías….-prosigue-
- También, todo se seca pero no muere. La naturaleza lo tiene previsto.
Las bajas presiones, por el contrario, producen borrascas. Llueve, rayos, incendios, torrenteras, inundaciones…..
- También es bueno, el agua producen fertilidad. El fuego es destrucción, pero purifica.
La baja presión laboral y familiar, en general, y mantenida en el tiempo, no es aconsejable. Un clima  de baja presión generalizado produce desánimo, abandono… es un paisaje gris y húmedo. Pero como en la  Naturaleza, es necesario que, de vez en cuando arrase nuestra oficina una borrasca, una gota fría que arrastre todo lo que hemos ido acumulando por el camino. Que nos devuelva a nuestro origen, nos resitue en el escenario del barro y del desastre; recuperar “la presión”, poner las cosas de nuevo, no en su sitio, si no en uno diferente para que en el próximo desastre, produzca menores daños.
- Esto del clima, también tiene otra vertiente más personal.
- Sorpréndeme –me reta-
- Hay personas que por su temperamento, representan a los anticiclones. Viven permanentemente en alta presión. Otras, a las bajas presiones. Cuando se juntan…. Vaya la que arman! Pero un clima laboral correcto, tiene que imitar a la Naturaleza y convivir ambas partes –destrucción y reconstrucción- para que se produzca la armonía. Sólo así hay crecimiento.
- Ya, pero y si se forma un tornado y arrasa con todo?
- Para eso están los satélites, para observar los acontecimientos desde una perspectiva lo suficientemente lejana, y con datos y experiencia,  predecir las catástrofes.
 - Al final, siempre la tecnología para la predicción.
- No. Amigo, no. Los japoneses utilizan pájaros con intuición.