miércoles, 2 de febrero de 2011

Una de meteorología

Esto de la climatología es, por lo menos para mí, algo curioso. Que si frentes fríos asociados a altas presiones, que si las bajas presiones producen frentes lluviosos, corrientes de aire frío en altura, gotas frías, cierzos, tramontanas, etc.  
- Es muy sencillo Boinas, -me explica Conciencias-  el aire frío circula por las capas altas de la atmósfera y cuando choca con corrientes de aire caliente, se desatan tormentas. Cuanta más diferencia de temperatura, más fuerte es la tormenta.
Hay posiciones que favorecen la circulación sanguínea en el cerebro y por tanto la posibilidad de tener alguna comunicación entre neuronas. El cabeceo que se produce cuando sesteas sobre un sofá, intentando terminar un informativo de las tres de la tarde, favorece de manera particular, esa conexión neuronal. Y en esas estaba cuando se me ocurrió que, aquello que explicaba el guaperas de turno en mapas llenos de manchas y números, era muy parecido a lo que llamamos “clima laboral” dentro de una empresa.
- La verdad es que temo cuando tus escasas neuronas trabajan.
- Mira, es muy sencillo. Un anticiclón se forma con altas presiones. Luce el Sol. Podrá hacer frío o calor, pero brillará el Sol. En la empresa, como en la familia, el “clima” es una alta presión, hace que todo funcione de manera cohesionada, se permanece alerta constante ante el peligro. Todos saben lo que tienen hacer, cuáles son los objetivos y están preparados para la lucha. Es la llamada de la selva.
Esta situación de alerta hace que halla ilusión por conseguir la meta. Luz. También el sosiego, y descanso reconfortante. Todo funciona (aunque surjan problemas).
- También con un anticiclón pueden ocurrir cosas desagradables…. –afirma-
- Las nieblas, por ejemplo, que no te dejan ver el camino…..
- Por ejemplo.
- Sequías….-prosigue-
- También, todo se seca pero no muere. La naturaleza lo tiene previsto.
Las bajas presiones, por el contrario, producen borrascas. Llueve, rayos, incendios, torrenteras, inundaciones…..
- También es bueno, el agua producen fertilidad. El fuego es destrucción, pero purifica.
La baja presión laboral y familiar, en general, y mantenida en el tiempo, no es aconsejable. Un clima  de baja presión generalizado produce desánimo, abandono… es un paisaje gris y húmedo. Pero como en la  Naturaleza, es necesario que, de vez en cuando arrase nuestra oficina una borrasca, una gota fría que arrastre todo lo que hemos ido acumulando por el camino. Que nos devuelva a nuestro origen, nos resitue en el escenario del barro y del desastre; recuperar “la presión”, poner las cosas de nuevo, no en su sitio, si no en uno diferente para que en el próximo desastre, produzca menores daños.
- Esto del clima, también tiene otra vertiente más personal.
- Sorpréndeme –me reta-
- Hay personas que por su temperamento, representan a los anticiclones. Viven permanentemente en alta presión. Otras, a las bajas presiones. Cuando se juntan…. Vaya la que arman! Pero un clima laboral correcto, tiene que imitar a la Naturaleza y convivir ambas partes –destrucción y reconstrucción- para que se produzca la armonía. Sólo así hay crecimiento.
- Ya, pero y si se forma un tornado y arrasa con todo?
- Para eso están los satélites, para observar los acontecimientos desde una perspectiva lo suficientemente lejana, y con datos y experiencia,  predecir las catástrofes.
 - Al final, siempre la tecnología para la predicción.
- No. Amigo, no. Los japoneses utilizan pájaros con intuición.  

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